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miércoles 22 de abril de 2009

Perdí

Perdí mi corazón,

y lo encontraron en la barra de un bar,

estaba seco y marchito,

desparramado en el zinc

de la barra de aquel maldito bar.

Perdí mi alma,

y la encontraron en la tapia del cementerio,

pidiendo unas monedas

para pagar la entrada al Infierno.

Perdí mi dignidad,

y la encontraron en un vertedero,

suplicando amor

y besos sinceros.

Perdí mi honra,

y la encontraron en un desguace,

despedazada en fragmentos,

descompuesta en mil partes.

Perdí la razón,

y avisaron a una ambulancia,

no hubo diagnóstico,

sólo medicamentos salvajes.

Perdí la cordura,

y la encontraron en una esquina,

tirada en la calle,

mendigando versos.

Perdí mi espíritu,

y lo encontraron en una plaza,

rezando versos malditos,

pronunciando frases inconexas.

Perdí la noción del tiempo,

y la encontraron en el acantilado,

mirando el firmamento,

lleno de estrellas sin luz.

Perdí mis palabras,

y las encontraron enterradas,

en la arena de la playa,

ahogadas en la sal del agua.

Perdí mi silencio,

y lo encontraron vagando

por la línea del tiempo,

bañado por la luz cegadora del viento.

Perdí mis canciones,

y las encontraron grabadas

en el lienzo de tu silencio,

en los recovecos del tiempo.

Perdí la sensatez,

y la encontraron esculpida

en una pared mugrienta

del vestíbulo del cielo.

Perdí la cuenta de la vida,

y la encontraron sin razón,

vestida de terciopelo

en los agujeros de la insidia.

Perdí tu presencia,

y no la encontraron nunca,

por más que buscaron,

la dieron por perdida.

2 comentarios:

amanda dijo...

Os econtre por un casual, os lei y me parecio hermoso lo que dijo.Como decimos aca vos sois guapos por dentro. Esta chevere

Paco Gómez dijo...

Muchísimas gracias, Amanda. Un saludo.