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Al otro lado

Al otro lado
"Al otro lado", de Paco Gómez Escribano. Editorial Ledoria. I.S.B.N.: 978-84-15352-66-2.
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Presentaciones:

Sábado, 27 de abril a las 12 h. en la Feria del libro de Granada, en el Centro de Exposiciones de CajaGRANADA Puerta Real. Me acompañará en la presentación el compañero de Granada Jesús Lens. Y a las 13 horas firma de ejemplares en la Caseta de Firmas.

Sábado, 20 de abril, de 11 a 13 h. y de 17 a 20 h. en la Feria del Libro de Fuente el saz de Jarama.

Sábado, 26 de enero a las 20 h. en el Museo Municipal de Alcázar de San Juan. Me acompañará en la presentación el compañero de Ciudad Real José Ramón Gómez Cabezas, autor de "Réquiem por la bailarina de una caja de música", de la Editorial Ledoria.

Martes, 23 de octubre a las 19.30 h. en la librería Estudio en Escarlata (Guzmán el Bueno 46, Madrid). Si no puedes acudir y queréis un ejemplar firmado, ponte en contacto con ellos y pídeselo (91 543 0534). Te lo enviarán por correo.

Miércoles, 24 de octubre a las 18 h. en Getafe Negro (Carpa de la Feria del Libro). A las 20 h. participaré en una mesa redonda con otros compañeros de la Editorial Ledoria titulada "En los arrabales de la Novela Negra.

sábado, 27 de febrero de 2010

Carlos Castaneda

Carlos Castaneda
Os quiero hablar de uno de los personajes más controvertidos del siglo XX. Antropólogo para unos, farsante para otros... Lo que está claro es que nadie queda indiferente después de leer "Las enseñanzas de D. Juan", primer libro de la saga de la fecunda obra de D. Carlos y, no por ser el primero, el más interesante, ya que considero que hay otros que lo son mucho más. A mí me ha impresionado mucho su obra, no tanto el autor como persona. Espero aportar algunos datos para los que ya lo conocéis, y a los que no, espero presentaros a un personaje cuando menos interesante.


Introducción
Hace ya muchos años cayó en mis manos un libro que me llamó poderosamente la atención. Este libro es "Las enseñanzas de Don Juan", de Carlos Castaneda. Había oído que era la historia de un tipo que se fue con los indios a Méjico para experimentar con drogas tipo peyote y otras. En verdad en el libro hacía esto pero también hacía más cosas. Entre otras, entablar una relación con un viejo chamán yaqui que le tomó como discípulo y le transmitió todo su conocimiento.
Según relata el propio autor, todo comenzó en la estación de autobuses de Nogales, Arizona. Se acercó al viejo y se pavoneó ante él. Le soltó una larga perorata y en un alarde de pedantería se describió como un experto en plantas psicotrópicas. Cuando el anciano levantó la cabeza y le miró a los ojos las palabras dejaron de salir de su boca y se quedó paralizado, ya que esa mirada era la más feroz que había visto nunca. El viejo chamán sólo le dijo que fuera a verlo, sin decirle dónde vivía.
El encuentro se produjo tiempo más tarde en una choza del desierto de Sonora, Méjico. Y Carlos, con el transcurso de los años, pasó de investigador a aprendiz de brujo bajo la tutela de D. Juan y sus compañeros, quince entre hombres y mujeres, divididos en ensoñadores y acechadores.

La enseñanza chamánica
Don Juan era el líder de un grupo de brujos y brujas. Un grupo que ve el mundo de forma muy peculiar. Según ellos, todo lo que existe es el resultado de un filtraje que el ser humano hace de lo verdadero, convirtiéndolo en el mundo que conocemos. ¿Y qué es lo verdadero? Pues al parecer todo es un conglomerado de fibras de energía con corrientes luminosas que ellos "ven". Todos los seres humanos tenemos la capacidad de verlo con el debido entrenamiento. De hecho todos vemos esas fibras todos los días pero no lo sabemos. En realidad creemos que sólo existe lo que vemos habitualmente cada día, es decir, el mundo cotidiano. Planteamiento bastante similar a la caverna de Platón.
Dentro de este orden, el ser humano es una bola luminosa con forma de huevo. En la parte de atrás, entre los omóplatos, existiría una pequeñísima bola que los chamanes del grupo llaman el punto de encaje y, según ellos, es el que absorbe millones de fibras dando como resultado la percepción del hombre. A todos se nos mueve el punto de encaje, percibiendo en ese momento de forma distinta a como lo hacemos en el estado ordinario de conciencia. La diferencia entre el hombre común y el brujo (también llamado hombre de conocimiento) es que este último puede mover el punto de encaje deliberadamente y llevarlo a sitios en donde se deja de percibir el mundo ordinario, pudiendo así entrar en otros planos que están vedados para el hombre común. De hecho se llega a afirmar que, a través del movimiento del punto de encaje, los brujos pueden cambiar de forma, a una forma animal por ejemplo, o incluso desaparecer.
De hecho una de las definiciones que ellos mismos hacen de la brujería es que "es el arte del movimiento y la fijación en nuevas posiciones del punto de encaje".


La experiencia de Carlos Castaneda
Castaneda recibió enseñanzas de dos formas. Como él mismo nos dice en sus libros, D. Juan le instruye:
1. En su estado normal de conciencia: en el cual le habla y le hace ejecutar diversas prácticas. En este estado, Carlos intenta racionalizar todo, no entiende nada y como no racionaliza, es la etapa en que D. Juan le hace ingerir distintas sustancias psicotrópicas, plantas sagradas que según la cultura india abren las puertas de la percepción. Plantas que en teoría van a acabar por romper la coraza de hombre occidental del aprendiz que, por cierto, además tenía una personalidad "muy espesa" que hacía muy difícil el entendimiento de los conceptos. De todas formas llega un momento en que ya no hubo necesidad de seguir con las plantas ya que éstas habían cumplido su misión.
2. En una posición del punto de encaje llamada "posición del entendimiento total": en la que D. Juan siempre empieza de la misma forma. Da un fuerte manotazo a Carlos en la espalda propiciando con su energía el movimiento del punto de encaje a la posición de la que hablamos. Una posición en la que el ser humano entiende todo, en la que está en un estado "hiper-despejado" y "conoce" y "sabe" sin necesidad de buscar explicaciones. El problema es que cuando vuelve a su estado ordinario de conciencia no recuerda nada. Sólo con el paso de los años, cuando el aprendiz aprende por sí mismo a desplazar el punto de encaje a la misma posición, es cuando rescata todo ese conocimiento y lo asimila.
El grupo de D. Juan es heredero de una tradición muy antigua. Antes de su grupo hubo otro y antes otro. El principio y la continuidad de los grupos se pierden en el tiempo. Cuando D. Juan contactó con Carlos en Nogales estaba pensando en la necesidad de crear el nuevo grupo para garantizar la continuidad del linaje. Y se quedó muy asombrado y preocupado al ver lo que el destino le estaba señalando: ese occidental pedante y vanidoso sería el líder (nagual) del nuevo grupo.D. Juan era el nagual del grupo actual, compuesto por quince "guerreros" y "guerreras" divididos en "ensoñadores" y "acechadores". El "ensueño" y el "acecho" son estados que puede adoptar el brujo como resultado de mover el punto de encaje. Todos podemos ensoñar y acechar pero un ensoñador lo es por tener la facilidad de mover deliberadamente el punto de encaje a la posición de ensueño y mantenerlo allí a voluntad. Un brujo es acechador por el mismo motivo.
El nagual es el líder y todos lo aceptan. Y lo es porque tiene una configuración energética especial. Tiene dividido el huevo luminoso en cuatro compartimentos y esto le proporciona más energía vital y capacidad para dirigir al grupo.
D. Juan "vio" enseguida que Carlos sería el nuevo Nagual, aunque algo salió mal. Lo digo porque el nuevo grupo no lo aceptó como líder. En uno de los libros se da la explicación de que en realidad la configuración energética de Carlos no era en realidad cuádruple sino triple, lo que le capacitaba para liderar un grupo, pero mucho menos numeroso, como al final ocurrió.
El objetivo de cada grupo es alcanzar la "libertad total" tras años de disciplina. Esa meta implica que los brujos, llegado el momento, se inflaman de energía y trascienden en cuerpo y alma a otro plano de existencia, es decir, desaparecen de la faz de la tierra sin dejar rastro.
D. Juan y su grupo transcendieron. Nada se sabe del primer nuevo grupo que se formó y hay mucha información en Internet de Carlos y su grupo (el segundo, menos numeroso).


Algunos datos de Carlos
Existen dos versiones contradictorias sobre su nacimiento:
Según él mismo, nació el 25 de diciembre de 1935 en Sao Paulo (Brasil), hijo de un profesor de literatura y sobrino de Oswaldo Aranha, que fue presidente de la Asamblea General de la ONU y embajador en los Estados Unidos. Estudió en Buenos Aires. A los 15 años se fue a vivir Los Angeles, se graduó en Hollywood, y estudió escultura en Milán.
Según los registros de inmigración estadounidenses, nació en Perú en 1925, hijo del dueño de una joyería. Creció en la ciudad andina de Cajamarca, haciendo sus estudios en Lima.
Se casó en los años cincuenta con Margaret Runyon y tuvo un hijo. Al poco tiempo, los abandonó. El divorcio se formalizó en 1973.
La versión difundida de su muerte es que falleció el 27 de abril de 1998 de un cáncer de hígado, en su casa del barrio de Westwood de Los Ángeles, aunque su muerte tardó dos meses en hacerse pública.
Sus compañeras Taisha Abelar y Florinda Donner-Grau, discípulas también de Don Juan Matus, han escrito también varios libros sobre su aprendizaje y alguna vez han asegurado que Carlos alcanzó la libertad total.
Fundó la empresa "Cleargreen Inc." dedicada a comercializar seminarios y otros eventos. Hay, como he dicho antes, mucha información en Internet y las opiniones son contradictorias. Ha sido considerado desde gurú hasta estafador.


Bibliografía


"Las enseñanzas de Don Juan" ("The Teachings of Don Juan: A Yaqui Way of Knowledge", 1968), que además fue su tesis).


"Una realidad aparte" ("A Separate Reality", 1971).


"Viaje a Ixtlán" ("Journey to Ixtlan", 1973): con él se hizo millonario y obtuvo su doctorado.

"Relatos de poder" ("Tales Of Power", 1975).

"El segundo anillo de poder" ("The Second Ring Of Power", 1977).

"El don del águila" ("The Eagle's Gift", 1981).

"El fuego interno" ("The Fire From Within", 1984).

"El conocimiento silencioso" ("The Power Of Silence", 1987).

"El arte de ensoñar" ("The Art Of Dreaming", 1993).

"El lado activo del infinito" ("The Active Side of Infinity", 1999).

"Pases mágicos" ("Magical Passes", 1999).

"La rueda del tiempo" ("The Wheel of Time", 2000).

Conclusión
De lo que no cabe ninguna duda es de que la lectura de los libros es apasionante. Hay similitudes con la filosofía platoniana e incluso con el budismo zen. Y hay también una cuota de originalidad, sobre todo teniendo en cuenta la fecha en que comenzaron a editarse los libros.
Y lo que yo me pregunto, dada mi gran imaginación es: ¿Y si lo que dice este tío fuera verdad?

14 comentarios:

Guido Finzi dijo...

A mí, personalmente, lo de Carlos Castaneda siempre me pareció un ejercicio de onanismo mental. Además, y para peor, lo asoció con Jodorowsky y sus chorradas de la psicomagia, etc.

Un saludo

PD: Hoy, voy a comenzar "Los nuevos centuriones", de Joseph Wambaugh y acompañaré la lectura con pan payés tostado con jamón y enriquecido con tomate desmenuzado, un chorrito de aceite y un diente de ajo. Ah, y un riberita. Con esto, no me hace falta ni chamanismo, ni psicomagia.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Haces una interesante exposición de la doctrina castanédica, Paco. A mí me gustaban las peculiares ediciones de la editorial Swan. Tenía yo un amigo que también leía los libros y con el que me iba a pasear y mantenía muchas conversaciones sobre ellos. Los libros, como tiro por la culata, nos hicieron profundizar en la búsqueda de la espiritualidad y la fe. Castaneda tiene elementos positivos porque nos impele a hacernos preguntas, y a no conformarnos con la mediocridad cotidiana. Un fuerte abrazo.

Mercedes dijo...

Yo no conozco la obra de Carlos Castaneda, pero ahora, gracias a ti, sé algo más. Gracias.
Saludos.

Paco Gómez Escribano dijo...

Guido:

Discrepo contigo. Como obra literaria en sí, sin analizar si es verdad o mentira, es buenísima. Y luego hay conceptos muy interesantes, también en la obra de Jodorowsky, independientemente de que ambos tipos hayan sido por momentos embaucadores.
P.D.: Buena elección en las viandas. Espero que el jamón sea ibérico. Personalmente lo prefiero sin tomate, creo que le quita sabor. Bien por el Ribera.

José Miguel:

Esto lo tenía escrito hace tiempo, lo que pasa es que el otro día al ver tu entrada en tu blog, decidí rescatarlo y lo he publicado esta mañana. Siempre me apasionaron esos libros y aún hoy, los releo eriódicamente. Como bien dices, nos hacen ir más allá y pensar, hacernos preguntas e incluso hay gente que ha experimentado sus propuestas. Yo, la verdad, no he tenido tiempo. Aunque durante la lectura de los libros siempre me han pasado cosas, sobre todo al soñar. Y he aplicado también algunas cosas a la vida cotidiana que funcionan muy bien.

Mercedes:

Deberías profundizar en su obra. Es sencillamente maravillosa, no te digo más.

Un abrazo para los tres.

Guido Finzi dijo...

Y bueno, no vamos a opinar siempre lo mismo, no?

Un abrazo

PD: A nivel literario, hasta te puedo hacer alguna concesión sobre Carlos Castaneda. De Jodorowsky, mejor no entremos en detalles.

Antonio de Castro dijo...

Cuando era pequeño encontré un libro de Castaneda (no recuerdo cuál) en casa de mis abuelos, e intenté leerlo creyendo que era una novela de aventuras, pero no fui capaz. Lo que cuentas sobre él es interesante, quizá sea el momento de intentarlo otra vez.
Un saludo
Antonio

Paco Gómez Escribano dijo...

Guido:

Está claro, Guido. Ya era hora de que discrepáramos un poco. Veo que tienes especial aversión por Jodorowsky. Bueno, también está bien.

Antonio:

Yo creo que la clave está en leerlos cronológicamente. En este caso, el de Castaneda, si te lees primero el 8, pongamos por caso, posiblemente no se entienda nada.

Un abrazo para los dos.

Carlos González dijo...

Recuerdo que descubrimos a Castaneda juntos, ¿te acuerdas, Paco? Tú lo habías oído no sé dónde, lo compraste y luego me lo pasaste. A partir de ahí nos leímos todos sus libros de carrerilla. Estoy de acuerdo con todo lo que dices. Para mí las lectura de los libros de Carlos ha sido fascinante.
Un abrazo, tío.

Anónimo dijo...

Hola Paco. Aquí tengo que discrepar contigo. Al margen de la calidad de estos textos que citas, que eso siempre es discutible, no me interesa mucho Castaneda (y mucho menos Jodorowsky). No sé si son embaucadores o no, pero yo personalmente no me los creo. En esa línea me parece más interesante la generación beat, que aunque literariamente no son de mis favoritos, sí que fueron unos maestros en plasmar por escrito sus experiencias, ya se trate de sustancias alucinógenas o psicotrópicas o por las oscuras cavernas del deseo más húmedo. No sé si me volveré a acercar a algún día a Castaneda, puesto que lo he varias veces sin conseguir superar la falta de interés que me provoca, ya que quedan muchas cosas que leer que sí que me interesan.
Y hablando de otro tema, ¿qué pasa con el libro de la "niña poeta" que mandaste al Baile del Sol? ¿Aún nada?
Te dejo este enlace de un joven escritor canario. Desde mi humilde opinión, un clásico en ciernes (tiempo al tiempo). Sólo con un vistazo a su blog verás que se trata de un escritor de enorme calado.

bmesa.blogspot.com

Saludos
JJ

Miguel Baquero dijo...

He o´dio hablar de este hombre pero nunca lo he leído. No dudo de que Ls enseñanzas de Don Juan, por ser la primera en este sentido, puede tener su gracia, e incluso su mérito literario, pero es cierto que abrió paso a toda la corrente de tontería y supuesto trascendentalismo New Age que hoy nos golpea, y de lo que Jodorowski, ¿por qué no?, puede ser un ejemplo. A veces, cuando se le va la olla por completo, tienen méritos sus arranques imaginativos, pero en el fondo me parece que no es más que un embaucador literario.

Hank dijo...

Leí a Castaneda en mi juventud y lo recuerdo como una de las lecturas más apasionantes de mi vida. No sé qué sentiría al leerlo ahora, quizás lo haga un buen día, pero por entonces también me fascinó "El señor de los anillos" y retomado veinte años después se desmoronó el encanto.
No es muy rentable desarmar castillos interiores, pero igual me arriesgo un buen día.

Saludos.

Paco Gómez Escribano dijo...

Carlos:

Bien que lo recuerdo. Cómo devoramos todos los tomos y cómo charlábamos y nos hacíamos preguntas. La verdad es que fue un placer descubrirlo.

JJ:

Me parece estupendo que discrepes. Yo, ya te digo, me apasionó y me sigue apasionando la obra de este hombre, del que muchos creen que fue un tipo que se fue con los indios a experimentar con drogas. Aunque Juan Matus tuvo que utilizarlas con Carlos al principio para "removerle por dentro", a partir del segundo libro las abandona. Interesante lo que dices de la generación beat, pero desde mi punto de vista no tiene comparación.
De lo de Baile del Sol nos dijeron que no. Sólo contestaron de Poesía eres tú, pero ella tenía que financiar 200 libros, así que la cosa tampoco cuajó. Es una pena lo de la poesía. Para publicar hay que tener enchufe, no hay otra explicación.
Prometo visitar el blog de este escritor canario que dices.

Miguel:

Puede que Carlos fuera un embaucador, como Lobsang Rampa. Pero yo no juzgo a las personas, sino a su obra. Por mí como si en su vida privada se hacen budistas. Lo que está claro, como se puede ver en los comentarios, es que Castaneda es de los tipos que no deja indiferente. O se le odia o se le adora, no hay más opciones. En cuanto a lo de la New Age, llevas razón. Me ponen enfermo tantos titiriteros y timadores.

Hank:

No te exagero si te digo que me he leído todos los libros por lo menos quince veces. Y lejos de defraudarme, cada vez aprendo algo. La obra de este embaucador me parece genial, y cíclicamente tengo que volver a leer los libros. También me pasa con la peli de El padrino.

Abrazos a todos.

Ivan Ferrer dijo...

Me encantan los libros de Carlos Castaneda, y estoy convencido que la ciencia futura demostrará más de uno de los conceptos por él expresados. Desde pequeños nuestra percepción es educada para adaptarse a ciertos fines, lo que no quita que haya otras formas de percibir. Lo mismo con nuestra importancia personal y nuestro ego.
Y en cuanto a las fibras luminosas que CC cita, creo que cualquier día las descubrirán los científicos (cuerdas, etc).
Me divierte pensar en posibles casos de movimiento del punto de encaje(leves, quizá): Imagina que te haces un corte en un dedo. Toda tu atención se centrará en lamentarte, en curarlo y en soportar su dolor. Pero si casualmente en ese momento te llaman por teléfono y te dicen que tu hijo se ha caído jugando y se ha herido, te olvidarás por completo de tu corte, de su dolor y de tus lamentos y saldrás pitando a socorrerlo. Tu atención y percepción han cambiado sin siquiera darte cuenta. Y ejemplos como este los hay a montones en el devenir cotidiano.
PD: Muchos políticos demuestran verdadero arte en modificar a su antojo la percepción que tenemos de las cosas, aunque sea a nivel conceptual y no físico.

Paco Gómez Escribano dijo...

Puede que lleves razón, Iván, y que un día la ciencia descubra todas esas cosas. Lo que está claro es que la lectura de sus libros es fascinante. Un abrazo.