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Al otro lado

Al otro lado
"Al otro lado", de Paco Gómez Escribano. Editorial Ledoria. I.S.B.N.: 978-84-15352-66-2.
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Presentaciones:

Sábado, 27 de abril a las 12 h. en la Feria del libro de Granada, en el Centro de Exposiciones de CajaGRANADA Puerta Real. Me acompañará en la presentación el compañero de Granada Jesús Lens. Y a las 13 horas firma de ejemplares en la Caseta de Firmas.

Sábado, 20 de abril, de 11 a 13 h. y de 17 a 20 h. en la Feria del Libro de Fuente el saz de Jarama.

Sábado, 26 de enero a las 20 h. en el Museo Municipal de Alcázar de San Juan. Me acompañará en la presentación el compañero de Ciudad Real José Ramón Gómez Cabezas, autor de "Réquiem por la bailarina de una caja de música", de la Editorial Ledoria.

Martes, 23 de octubre a las 19.30 h. en la librería Estudio en Escarlata (Guzmán el Bueno 46, Madrid). Si no puedes acudir y queréis un ejemplar firmado, ponte en contacto con ellos y pídeselo (91 543 0534). Te lo enviarán por correo.

Miércoles, 24 de octubre a las 18 h. en Getafe Negro (Carpa de la Feria del Libro). A las 20 h. participaré en una mesa redonda con otros compañeros de la Editorial Ledoria titulada "En los arrabales de la Novela Negra.

domingo, 15 de marzo de 2009

Segundos, de Virtudes Reza

En un segundo de inconsciencia,
late un suspiro,
y en un segundo estoy viva,
y en el mismo segundo,
ya no estoy.

Puedo estar y no estar,
y puedo aprender a aprender,
en ese segundo,
intentar buscar la verdad,
y buscarte entre besos fingidos,
entre sábanas de silencio.
y no encontrarte.

En un segundo,
te quiero,
y en el mismo segundo,
te pierdo,
te escucho,
me escuchas,
te intuyo,
sin tocarte, sin verte,
y te llamo,
no respondes.

En un segundo puedo perderte,
y en el mismo segundo ganarte,
volver a encontrarte,
y volver a la distancia,
que no se comprende.

Y puedo contarte,
en un segundo,
cómo estoy,
cómo me quedo,
pero en ese segundo,
ir a la deriva en mi pensamiento,
para callar donde estaré,
sin el brillo de tus ojos,
o el tacto de tu aroma.

Todo en un segundo,
mi vida,
mi muerte,
mi único dolor, la pérdida,
mi único valor, la huida,
mi fracaso,
mis recuerdos….

En un segundo,
la ausencia de oxígeno,
las lagunas del desorden,
y el faro del enfado,
de lo admisible,
alejamiento de tu deseo,
que se pierde en el levante,
de mi angustia.
Y en ese segundo ,
otra vez,
reconcilio de mis abrazos,
y el éxtasis de mis sentidos.

En un segundo,
el guionista,
y el guión que le dictan,
y el guión que dejamos que nos escriba,
en ese segundo,
en el que nacemos sólos,
en el que vivimos sólos,
en el que morimos sólos,
en ese segundo,
que escribo,
para no dejar libre,
para no dejar cautivo,
pensamientos ligeros,
y no dejar sentencias,
ni propósitos,
ni juicios.
En ese segundo,
donde la voluntad
tiene licencia de sobrecogerse,en el desembarco, de lo disparatado.

viernes, 13 de marzo de 2009

Nadas

Cada segundo junto a ti es un privilegio,
y cada minuto y cada hora y cada día,
se reducen a la nada,
porque el tiempo a tu lado se pasa en nada,
y lleno de nadas mis días,
hasta hoy no supe nada de esas nadas.

Y mato las horas como creo,
y no me quejo, sólo espero,
espero nadas rellenas de sensaciones,
espero aromas y sabores,
espero sonrisas rojas de bonitos ojos,
espero los momentos de café en desojo.

Y subo a casa y bajo y escribo y canto,
y camino y camino, y camino,
con ausencias, con nadas, con pensamientos,
con sentimientos llenos de vida,
y recibo, y doy, y no espero, pero me viene,
y me sobrecojo, y me circunscribo al brillo de tus ojos.

Nadas encadenadas, nadas de ricos suspiros,
nadas que me traen los vientos,
nadas escritas en el guión que no conozco,
todo desemboca en nadas,
espero las nadas,
encuentro las nadas.

Nadas y ausencias, todo y presencia, es lo mismo.
despido el día y saludo la noche, la vivo, la duermo,
la sueño y no distingo entre la vigilia y lo onírico,
porque es lo mismo, todo es lo mismo,
la vida, la muerte y los sueños,
el soplo, la nieve y el viento.

¡Que el guión me ofrezca más nadas!
¡Que me dé más sonrisas!
Y que el brillo de tus ojos
se me clave en mi espíritu.
Mi alma está llena de nadas y ya no quiero más todos.

jueves, 12 de marzo de 2009

Quisiera

Quisiera ser lluvia, para mojarte,
quisiera ser viento, para acariciarte,
quisiera ser niebla, para envolverte,
ser mar, para tenerte,
fluir por el cauce del río, para mirarte,
tenerte cerca siempre y susurrarte.

Escuchar y leer tus palabras frescas,
consolarte y arropar la estela de tu sombra,
huir en desenfrenada carrera hasta ti,
llegar a penetrar en tus sentimientos,
salir en busca de los resquicios de tu alma,
y mecer tus cabellos con el aliento de mi caminar.

Viajar a lomos de la inconsciencia,
amasar pensamientos para brindártelos,
fabricar aromas de perfumes exóticos,
sabores dulces y espesos para ti,
soñar con la vereda que baja hasta el mar,
en donde podrías permanecer bellamente quieta.

Marcar mi alma con tus pasos,
sentir la bruma de tu caminar callado,
abrigar tu mirada de ojos calmos,
vencer sobrecogido la ansiedad por verte,
llevarte en volandas a paisajes de ensueño,
mientras recitas tu último poema.

Escribir versos pensados para soñar,
salir juntos de la red de envidias desatadas,
ten cuidado, no vayas a explotar de bonita que te pones,
quedarme sin ti no quisiera.
Quisiera ser lluvia, para mojarte,
quisiera ser viento, para acariciarte,quisiera ser niebla, para envolverte.

miércoles, 11 de marzo de 2009

No te preocupes por mí

No te preocupes por mí, sé cuidarme, o no,
en cualquier caso, lo intento, es lo importante,
sólo quiero estar contigo captando detalles,
dándonos cuenta de lo que los demás no perciben,
captar aromas de brisas, sabores de color pastel,
pormenores de la vida que nos rodea y nos absorbe,
tomar un café en donde el sol nos meza y la corriente nos acaricie.

No te preocupes por mí, porque no soy un problema,
sólo soy el viento del norte que se ha rendido al sur,
y que se queda hipnotizado cuando ve tus cabellos revueltos,
tus sonrisas inusitadas de terciopelo,
y tus repentinas ideas acerca del tiempo de estar.
Sólo soy el hombre que un día salió de la nada
y que encontró una pequeña moneda en la nieve.

Sé salir, entrar, huir, gritar, callar y hasta camuflarme,
soy el camaleón que se queda dormido despierto,
no puedo mirar sin observar el tiempo que pasa,
canto, pero sé hacerlo desde el silencio,
grito, pero sé cómo hacer para que no me oigan,
y penetro en la piel de la rutina diaria
para levantar ampollas que ya no se cierran.

Siento que algunos pensamientos se pierden en la zozobra,
otros, me los guardo para mejores ocasiones,
pero cuando contemplo esa sonrisa de porcelana,
las ideas se me inmovilizan en ese estado que tú y yo sabemos,
no quiero saber nada de sentimientos huecos,
ni de sonrisas y simpatías forzadas,
ni de retazos de amabilidad comprometida.

No te preocupes por mí, pues no hay ruido de fondo,
saldré de entre las sombras si necesitas mi ayuda,
y mataré los malos sentimientos de los mediocres.
No te preocupes más por mí, no voy a caerme,
no estoy para permitirme lujos descarnados,
estoy ahí, estoy ahí para apoyarte,y para contemplar tus sonrisas una vez más.

martes, 10 de marzo de 2009

Qué duro

Qué duro ha sido caminar por sendas desconocidas,
qué amargas las sensaciones encontradas,
qué soledad he sentido al mirarme al espejo,
qué ásperos han resultado los pasos dados.
¡Bienvenida, soledad buscada!
¡Apártate de mí, soledad forzada!
¡Dejadme que camine con mi dignidad herida!

Cuando paseaba por esas calles desconocidas,
cuando despertaba en esa extraña habitación,
cuando enfilaba los senderos del desconcierto,
cuando caminaba por el húmedo hormigón del puerto,
no era capaz de asumir los pozos negros de mi espíritu.
Saludos artificiales, sonrisas demasiado perfectas,
y un sinfín de amabilidades vacías.

¿En dónde se encontraban tus caricias?
¿En dónde tu preciosa sonrisa?
¿En dónde el misterio de tus ojos?
¿En dónde el surco de tus pasos?
Porque de ti, entonces, ni rastro,
de tus aromas, ni un solo vestigio,
y de tu alegría, el más profundo vacío.

Qué duro era pensar en tu ausencia,
qué duro fue matar las tardes sin ti,
qué duro resultó el esfuerzo de no presentirte,
qué duro fue encajar el golpe de tu distancia.
Ahora recuerdo aquellos días con remordimiento,
¡no quiero volver a repetirlos nunca!
¡no quiero que te vayas a ninguna parte!

Vámonos, niña, a presenciar el atardecer,
vámonos, niña, a recorrer callejas en penumbra,
vámonos, niña, a degustar nuevos sabores,
vámonos, niña, a respirar efímeros aromas.
Qué duro era pensar en tu ausencia,
¿en dónde se encontraban tus caricias?
¿En dónde el surco de tus pasos?

lunes, 9 de marzo de 2009

Puñaladas en el alma

¿Será por puñaladas en el alma?
Ya no recuerdo la felicidad sentida,
ni los días en los que sonreía y salía el sol,
¡qué racha compañera!
¡qué veneno y qué amargor!
Sólo encuentro el consuelo en tu sonrisa,
y en tus mejillas teñidas de rojo terciopelo.

¡Qué vida marcada por la pesadumbre!
¡Qué concatenación de episodios desastrosos!
Si yo lo hubiera sabido antes...
Pero era imposible de adivinar,
ni siquiera podía inventarme tu sonrisa, compañera,
porque estabas oculta en los avatares de la vida,
y yo no sabía que existías.

Lo intuía, pero me faltaban certezas,
sólo tenía gritos de amor roto, hecho jirones,
miraba hacia delante, pero no te veía,
estabas escondida en algún recoveco del tiempo.
Sí, yo sabía que tenía que haber una sonrisa,
pero era incapaz de buscarla,
metido como estaba en el pozo profundo de la insidia.

Ahora sale el sol, pero sólo cuando sonríes.
Y cuando hablas suena la música lejana,
y las gaviotas del alma se postran a tus pies.
Aún arrastro mis ampollas por las dársenas y las aceras,
pero me estoy curando, me estás curando,
y tus palabras y tus poemas son un bálsamo certero,
¡Sonríe, niña, sonríe una vez más!

¿Será por puñaladas en el alma?
¿Cómo cerraré las heridas del espíritu?
Tengo la certeza de que cada sonrisa tuya,
cicatrizará cada una de mis heridas.
la prueba es que siempre que sonríes,
sale el sol e ilumina la estancia.
Ya no quiero ni una puñalada más en el alma.

Viento del sur

¡Méceme, viento del sur!
Deshoja de sufrimientos mi alma atormentada,
y llévatelos lejos, muy lejos, en silencio.
No permitas que ella sufra, nunca,
porque entonces me enveneno,
y desato todos los demonios.

Si la veo llorar una vez más,
llamaré a gritos a los otros vientos,
para que provoquen tu ausencia perenne,
y no quiero, porque hasta ahora eras mi amigo,
pero ella es mi vida,
y no soporto sus lágrimas rodando por sus mejillas, me muero.

¡Mécela, viento del sur!
Despacio, con mimo, con tino, con delicadeza,
ella no merece otra cosa que no sean alegrías.
Si me haces caso, nunca jamás convocaré a los otros vientos,
y te seré fiel para siempre, y te dejaré mecernos por siempre.
¡Mécela, viento del sur!

¡Mécenos, viento del sur!
Mientras escribimos poemas a la sombra del naranjo.
Acaricia a la Niña Poeta y mece sus cabellos,
susúrrame historias de amor para escribirlas,
inspírame para que ella sólo sonría,
no soporto ver caer sus lágrimas por nada.

Y cuando el sol se oculte tras la montaña,
y tú refrenes la brisa en homenaje al atardecer,
nosotros miraremos la puesta de sol,
esperando sonrientes que nos vuelvas a mecer.
¡Mécenos, viento del sur!
Y susúrranos historias de amor antiguas.

domingo, 8 de marzo de 2009

Tauromaquia y Arte

Un torero es como un escritor. Cuando se planta delante de un toro, entra en otra dimensión distinta de la realidad ordinaria y actúa, lejos, muy lejos de los cánones de la realidad ordinaria. Y crea, crea una faena que, dependiendo de los casos, destila Arte que el público reconoce. Es como el proceso de creación de una poesía. El escritor frente al teclado del ordenador y el torero frente al toro, son lo mismo. El torero se juega la vida siempre, el escritor a veces, dependiendo de lo que diga, véanse Saviano y Rusdie. Ahora bien, genios hay pocos, no abundan. Todos los toreros son héroes, pero sólo uno o dos rayan la genialidad, ocurre igual con los escritores.
Por eso, la medalla de Bellas Artes concedida a Francisco Rivera Ordóñez, es un desatino. Fran Rivera no cumple las pautas de un torero tradicional: es un niño rico, un niño bonito, modelo, educado y pijo. Aunque esto es lo de menos, ser torero no tiene que ser como antaño, patrimonio de hombres pobres y analfabetos. Lo de más es que simplemente es un torero, que no es poco, un torero que no llega a ser genio. Arte, lo justo, vergüenza, poca, y miedo, un tanto. Si ni siquiera va a la Feria de San Isidro porque sabe que le van a silbar.
Si digo José Tomás, el aficionado se estremecerá. Éste sí que, además de ser héroe, como Fran Rivera, es un genio, un monstruo, un rapsoda del toreo, un poeta de la feria, un mito viviente. Por eso, cuando hace unos años le concedieron la misma medalla que éste le han dado a Fran, a nadie se le ocurrió decir nada. Y él la aceptó, creyendo que esa medalla se la daban a unos pocos elegidos en cualquiera de las facetas artísticas. Pero claro, al concedérsela este año a Fran, el rebote de Tomás debe haber sido mayúsculo al considerar que el niño pijo no es merecedor de tal galardón. Demasiado bien sabe Tomás la forma de entender el toreo de su compañero. Y dicen que ha devuelto su medalla, hecho aún por confirmar. Se podía haber callado, sí, pero Tomás es pasión, no es de los que callan. Y le da igual el que le acusen de falta de compañerismo y de prepotente. No puede soportar que el galardón haya recaído este año sobre quien entiende el toreo de una manera tan distinta a la suya.
Tomás es un genio, Fran, bueno, Fran es un currante de los ruedos que está ahí por lo que está. Héroe, por torero, que no villano. Tomás es un poeta, un genio, que se ha tenido que hacer un sitio a base de buscarse la vida. Por eso, es comprensible su rebote. Por eso, la medalla a Fran Rivera es un auténtico desatino.

El drama de Selamha

Vamos a dejarnos de historias. Las tradiciones de algunos países no son tales, son malas costumbres, reminiscencias del pasado, un atraso. Como tales, deben ser erradicadas. La concertación de matrimonios no es patrimonio de los países árabes. En Europa también tenían lugar estas prácticas no hace mucho tiempo, hasta que fueron eliminadas. El casar a una niña de catorce años con un hombre de 40, 50 o 60 años a la fuerza, a cambio de una dote es una aberración, una vejación para las mujeres y un crímen contra los derechos humanos más básicos.
En estos días ha saltado a la palestra el caso de Shelama Mint, obligada por sus padres a casarse con su primo mayor de 40 años cuando ella sólo contaba con catorce. Sólo la niña Shelama sabe el calvario que habrá tenido que pasar. Los hechos que ahora se han denunciado en un juzgado, deberían constituir en cualquier sociedad civilizada un escándalo mayúsculo. El marido acude a la casa tras un viaje y exige tener relaciones sexuales con la niña, ya de 16 años. Ella se niega. Los propios padres la obligan a satisfacer los instintos más básicos del marido amenazándola con la lapidación, y la niña es violada. ¿Se puede ser más salvaje?
La familia es originaria de Mauritania, país que está indignado con las sentencias condenatorias de los padres y el marido de Shelama y pide a España que sea comprensiva con las tradiciones. Insisto, ni tradiciones ni gaitas, costumbres abominables amparadas en preceptos religiosos que deben ser erradicadas allá donde se den.
Es éste un caso que ha saltado a los medios de comunicación, pero otros permanecen en el más estricto anonimato y ocurren a diario. He visto a un niñato musulmán abofetear brutalmente a su hermana mayor por hablar en el patio de recreo de un instituto con un cristiano. Ojo, hablar, sin tocar. Veo amenazas, chantajes y secuestros que desembocan en enamoramientos frustrados. “Nuestras mujeres no se tocan”, parecen ir diciendo en nombre de no se qué preceptos mal entendidos.
Ya está bien. Señores míos, evolucionen. No sean tan bestias.

sábado, 7 de marzo de 2009

Emilio Herrera, Presidente del Casino

Hace unos días, Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras y un servidor, tuvimos el gusto de conocer a D. Emilio Herrera, Presidente del Casino de Algeciras. Curiosamente, él ya nos conocía a través de nuestros escritos, los fabulosos poemas de ella y mis artículos en el periódico. Es más, se acordaba de que yo había quedado segundo en el Certamen de Novela Corta “Lola Peche” del Casino hace pocos años, la primera fue mi amiga Pepi Núñez, que ganó el galardón con todo merecimiento.
Bueno, pues ayer nos reunimos con él en el Casino. Además de invitarnos a café, lo que siempre se agradece, nos invitó a Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, y a mí a dar un recital de poesía y relato en el propio Casino, el lunes 16 de marzo a las ocho de la tarde. Desde aquí, les invito a todos a acudir, sobre todo porque la escuchen a ella, que merece mucho la pena.
Gestos así son de agradecer y yo estoy encantado de acudir a esa noble institución de la ciudad, cuna de artistas, poetas y escritores. Y al acudir con mi amiga Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, el placer se intensifica bastante, claro está. Charlamos con D. Emilio, que, gentilmente, nos regaló sendos ejemplares de su precioso libro “Ecología olvidada de la bahía” dedicados. Después, nos enseñó el Salón Andalucía, en donde tiene colgadas unas muestras de su obra. Este hombre, este artista, escribe poesías en colores con excelente caligrafía sobre fondo negro, en diversos tamaños. Y además ilustra los poemas con dibujos, entre surrealistas y psicodélicos. El resultado es espectacular. Después nos llevó a su casa, en donde pude comprobar que este gentil hombre es un admirador acérrimo de Juan Ramón Jiménez. Siguió enseñándonos retazos de su obra, con Platero apareciendo y desapareciendo de entre los dibujos así como otras ilustraciones alegóricas a los poemas. Yo no llego a entender bien cómo hace estas obras de arte ni cuánto tiempo dedica a ello, pero se me antoja una labor titánica y poco reconocida. Ah, también vimos cuadros de Arroyo, el padre de Pili, una amiga nuestra. En fin, que nos hizo pasar una tarde espléndida y nos despidió en la misma puerta del Casino.
Lo dramático para mí fue que Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, no pudo cenar conmigo debido a sus obligaciones, pero no puedo pedir más, me proporcionó un día de escándalo. Acabé la velada solo en Lizarran, frente a mi casa y obtuve material para otro artículo.
Gracias, D. Emilio. Y a mi amiga, lo de siempre, nunca pierdas mi número de móvil.

viernes, 6 de marzo de 2009

El tabaco y los prejuicios del Señor

Entro a un bar, pido una consumición y enciendo un cigarrillo. Todo legal, en el bar se puede fumar y demás. La piba que está al lado empieza a toser. La pregunta es obvia: ¿Cómo es posible que yo, que me trago el humo, siga tan campante, y la piba empiece a toser que casi se muere?
Lo del tabaco y el Gobierno de Zapatero merece un estudio aparte. Antes, fumar era de izquierdas. Ahora no. Fumar es malo, vale. Pues que lo quiten, ¿o no? Pero no lo quitan pues genera unos ingresos para las arcas del Estado de la leche. Vale. Parece ser que ahora fumar es de derechas, véanse los puros de Mariano Rajoy. La ley anti-tabaco nos pilló de sorpresa a todos. Acostumbrados como estábamos al dichoso hábito, los primeros sorprendidos fuimos los fumadores. No se puede fumar en bares, en bodas, en edificios públicos, en el trabajo... Pero no descartemos a los fumadores pasivos como actores en el teatro de Zapatero. De repente, los fumadores tienen que empezar a esconderse, a salir a la puerta de la calle para echar esos pitillos furtivos. ¿Cuántas relaciones no se habrán forjado en la puerta de los trabajos? ¿Cuántas no se habrán frustrado entre fumadores y no fumadoras o viceversa? En fin... Hombre, a mí me parece bien que no se fume en misa, en un hospital, etc. Pero en un bar, o en un pub, me parece exagerado, no sé. Y siempre está la piba que, siendo fumadora pasiva, empieza a toser, oye; y a mirar con odio. Incómodo, ¿no? Para el fumador, y para el fumador pasivo, vale, lo reconozco. Lo curioso es que siempre es una mujer, no sé por qué, en fin...
Es como todo, dinero, dinero y más dinero. Para mí que, aunque prohibieran la venta, la gente seguiría fumando. Precedente: la ley seca en Estados Unidos. ¿Se acabó con el consumo de alcohol? Al contrario, proliferaron las mafias que vendían alcohol de garrafón a precio de oro. La policía, los principales clientes, y encima a comisión. En fin, no se puede ser tan pureta. Y si viene el cáncer de pulmón, pues bueno, también te puede pillar un coche, ¿o no?

Los perros de la guerra

¡Ya vienen los perros de la guerra!
acompañados de su orgía de rumores estridentes.
Los niños miran agachados,
con sus ojitos húmedos y asustados,
sus madres corren, gritan,
algunas no llegan,
sus niñitos ya no existen.

El fuego consume y quema la tierra,
ya no queda nada, se ha perdido todo,
sólo queda huir despavorido,
hacia otro lugar,
hacia ninguna parte.
Los perros están rabiosos,
vienen impunes a cobrarse su bocado.

Huele a quemado, a muerte y a desgarro,
el campo alberga trozos de humanidad destrozada,
y cuando las madres que quedan recuperan a los niños que quedan,
el amor se siente en un metro cuadrado,
pero siguen sonando tambores,
y sigue oliendo a trance y a insolencia,
el ejido está lleno de sangre.

La rabia se desencadena sin compasión,
sobre las almas de los inocentes puros,
el fuego estalla en todas direcciones,
¡corred, madres, aunque sea a ninguna parte!
¡salvad a los niños!
¡salvadlos, aprisa!
que si no, los perros van a venir a devorarlos.

Cuando los perros se sacian,
se retiran, por el sitio por donde han venido,
no puede haber más amargura ni más odio,
ni más indolencia, ni más barbarie.
¡Ya se van los perros de la guerra!
acompañados de su orgía de rumores estridentes.

¡Mancha mi corazón ensangrentado!

¡Mancha mi corazón ensangrentado!
Y arrójame hiel sin mesura,
págame como quieras,
no voy a pedirte cuentas, ya no.
Si yo hubiera sabido esto,
no habría actuado de forma diferente.

No voy a vender cara mi piel,
sólo voy a arrugar el papel en el que están escritos mis sueños,
lo haré tranquilamente, sin emociones baldías,
y mientras lo hago, entonaré un llanto amargo.
Sueños antiguos carentes hoy de alma,
sueños antiguos de desesperación silente.

Regocíjate, no importa, ya no,
los minutos se fueron por el desagüe del amor,
lo mismo que las ilusiones frustradas,
que impregnaron mi alma pura
y se tornaron en metástasis lóbrega,
lo mismo que un viento helado.

Y si quieres, ¡mancha mi corazón ensangrentado!
Cabalga a lomos de la cruda represalia,
sube los peldaños del impuro resarcimiento,
coge el tren de las nuevas ilusiones y que te vaya muy bien.
Yo ya no quiero luchar, no puedo luchar,
hace tiempo que la batalla estaba más que perdida.

Por eso, aléjate con tus importunadas diatribas,
lejos, lo bastante como para seguir distintas sendas,
yo sigo estando aquí,
y si algún día lo necesitas,
o sientes que tienes que hacerlo,
¡mancha mi corazón ensangrentado!

jueves, 5 de marzo de 2009

Casa Julio: Madrid, de Paco Gómez

Casa Julio es un bar situado en la calle Madera, en pleno barrio de Malasaña de Madrid. No dejaría de ser un pequeño bar del montón, si los caprichosos músicos de U2 no lo hubieran elegido como escenario para una sesión fotográfica en el 2000. Sí, allí estuvieron Bono, The Edge y los demás tomando unas croquetas y unos vinos, departiendo con Maite Gil, de 68 años, y su hijo José Torres. Y se fotografiaron con ellos; y los U2 están colgados en sendas fotografías que penden de escarpias clavadas en la columna del local. Y José, si le preguntas, cuenta anécdotas. Y Maite dice que Bono le besó las dos manos con ternura.
Como mi amiga Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, acababa de llegar a Madrid y yo le conté la historia de Casa Julio, y como quiera que tanto ella como yo somos fans del grupo irlandés, decidimos darnos una vuelta por la calle Madera. Al llegar, a Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, le llamó la atención la portada del local, y la verdad que era preciosa. Foto va y foto viene. Y yo que le entro a un nota que fisgoneaba por allí para que nos haga una foto juntos. Y que veo que habla igual que yo, me refiero al acento. Y el menda que me dice que me conoce, que si soy de Canillejas. Y le digo que sí, vamos que vivíamos hace años calle con calle. Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, se sorprendió de que en Madrid supiéramos reconocer los acentos de los diversos barrios, pues sí, hasta ahí llegamos.
Entré con mi amiga al bar después de las fotos y nos sentamos en la mesa de la esquina. No había gente, era un día de diario, aunque los dueños aseguran que los viernes por la noche, si no reservas mesa no hay nada que hacer. Que vienen italianos, franceses y hasta australianos a ver el bar en el que estuvieron los U2. Y Maite y José tan contentos, porque así venden vino y croquetas. Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, y yo tomamos croquetas y vermús y, créanme, delicioso. Lo bueno es que Maite no hace las croquetas en la cocina, sino en una de las mesas, al lado de los clientes. Y el perro, que supongo que es de los dueños, a su bola. Lo mismo olisqueando la parte baja de la barra que sentado en una silla frente a una mesa.
Pero lo mejor, tengo que decirlo, no fueron las fotos, ni las croquetas, ni el perro, ni mi colega de Canillejas. Lo mejor fue la colección de sonrisas que me llevé de mi amiga Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, que a cada sensación, toma, sonrisa que te crió, y es experta en experimentar sensaciones. Qué alegría, niña. Nunca pierdas mi número de móvil.

Dolor

Dolor traicionero y errante,
que me quitas el sueño y la vida en segundos,
¿qué buenas nuevas me traerás hoy?
¿O quizás me asaltarás en la noche, a traición?
Ven si quieres, aquí espero con la dignidad suficiente,
no me das miedo, me amenazas, pero no me das miedo.

¿De dónde sales? ¿De dónde vienes?
¿Por qué esos mares de pesadumbre sobre tantos y tantos?
¡Ay! Dolor traicionero y errante...
Te ciernes sobre mí como una borrasca de nubes negras,
y empujas lanzando envites de muerte,
de sufrimiento y de soledad suprema.

¡Márchate de mi vera o ven de frente!
Pero claro, no sabes, tú eres traicionero y cobarde,
tu estirpe no sabe nada de decencia ni de honestidad.
¡Lanza tus envestidas hacia otra parte!
Pero no metas cizaña en el horizonte de los poetas,
ni intimides a los niños de cristal, maldito.

¿Sabes? maldito dolor, esta noche me has inspirado,
sí, tú, engendro demoníaco, y me carcajeo.
Cuando más fuerte me lanzabas tus punzadas,
se me ocurrió un poema, el mejor de los poemas,
que plasmé en negro sobre blanco,
qué, ¿cómo te quedas?

Tú, acostumbrado a herir y a hostigar,
convertido en la musa de un poeta errabundo,
acosado y enfermo, pero inspirado por ti,
engendro demoníaco del Infierno.
Sopla tu hediondo aliento hacia otra parte,
y clava tu mirada lasciva en el rostro del anciano muerto.

Pero no en mí, ni en los niños de cristal,
dolor traicionero y errante.
Sal de mi vida y entra en tu casa,
de donde nunca deberías haber salido.
Un día sabré donde vives,
y te encerraré bajo siete llaves.

¡Maldito tú y tu estirpe!
¡Maldita tu madre y tu padre!
Regresa a los infiernos y púdrete para siempre,
o te juro, maldito engendro,
que volveré a escribir otra vez.
¡Será el mejor poema!
¡Un poema de conjuros que te arrojará al maldito Infierno!

sábado, 28 de febrero de 2009

¡Bebed, cuervos!, de Virtudes Reza

¡Bebed, cuervos!
Bebed de mi sangre,
porque sangre soy y no carne,
porque soy mar de desatino,
porque soy mar de infortunio,
porque soy mar de desolación.

Bebed de mi alma,
porque alma no tengo,
bebed del corazón
que entrego con las manos manchadas de amor,
bebed de mi sombra
que ríe esperando la muerte.
Bebed de mi cerebro hueco,
de mi mente soñadora,
de mi pecado.

Bebed, cuervos,
bebed del sufrimiento que nadie ve
de la niebla que se adentra en mi reinado.
Bebed, bebed hasta saciar la sed,
hasta reventar en el Infierno,
bebed hasta que no quede ni un despojo de mi ser,
ni un hueso, ni la maldita piel.

Bebed hasta que sea desierto,
que se haga la oscuridad,
en cada copo de lágrima,
en cada gota de amargura.
Pero, ¡no dejéis de beber, cuervos!
Bebed hasta que el dolor desaparezca,
hasta que desaparezca la nada,
hasta que desaparezca la vida.
¡Bebed, cuervos!

jueves, 26 de febrero de 2009

Prólogos

Ayer pasé una tarde estupenda. Resulta que mi amiga Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, puso en mis manos toda su obra poética. La tiene escrita en papeles, blancos y amarillentos, en cartones, en servilletas..., a mano, a máquina... Me ofrecí a pasarlo a “word”, para así recopilar todos sus poemas en un documento y mandarlo a alguna editorial. Si el editor es medianamente sensato, se lo publicarán, porque, creedme, a la vez que iba pasando, leía, y flipé en estéreo con el potencial de esta mujer, queridísima amiga mía. Y eso que pasé una tanda de poemas de 1989, cuando esta niña tenía 18 añitos. Ya no sólo era la calidad de los versos, sino la precocidad de Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, al escribirlos. Anoche le decía que era imposible que se hubiera imaginado situaciones tan dramáticas como las que describía en sus poemas. Y mi teoría era que en 1989 ella, de alguna extraña manera, había recordado hechos que desgraciadamente le iban a acontecer en el futuro y los había plasmado en esas estrofas de verso libre. No puede ser de otra manera, sobre todo por el realismo de las aseveraciones.
Charlamos mucho, y coincidimos en una cosa: la Literatura es otro plano de la existencia. Seguramente también lo son la Música o la Pintura, pero nosotros hablábamos de Literatura. Me decía ella algo en lo que yo coincidía totalmente. Contábame que cuando lee sus propios poemas parece que los ha escrito otra persona. A mí me pasa lo mismo con mis novelas y relatos. La explicación que yo le di puede ser cierta o, sencillamente una paranoia mía, pero yo lo siento así. Le dije que como la Literatura es otro plano, cuando escribimos lo hacemos en un estado alterado de consciencia. Sin embargo cuando leemos luego lo escrito lo hacemos desde la realidad ordinaria, por eso no tienen nada que ver las sensaciones al escribir y al leer lo propio. Curiosamente ella se mostró de acuerdo cuando yo esperaba un “tú estás majarón perdido”. Y es que mola un montón esta Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras. Sabe muchas cosas que los demás desconocen, por eso es como es y por eso la quiero y encima, es guapísima. No es habitual que se den tantas características juntas en una misma mujer.
Volvió a dejarme sobrecogido al decirme que para ella sería un honor que yo prologara ese libro de poemas suyo, sólo espero estar a la altura. El honor es mío, Virtudes, Niña Poeta, niña de Algeciras. Eso sí que no me lo esperaba. Como ella tampoco esperaba que yo deseara que esta niña prologara mi primera novela cuya fecha de publicación debe estar ya cercana. Estoy seguro que me va a hacer un prólogo de escándalo, como todo lo que ella escribe. Me dice que es una gran responsabilidad, pero tranquila, niña, que ya verás como abandonas la realidad ordinaria y te plantas en ese otro estado y me escribes una historia que me dejas sobrecogido a mí y a mis lectores, vaya tela.
Sólo espero que te pongas ese pañuelo en la ciudad para que yo te vea y disfrute. Ah, y nunca pierdas mi número de móvil, Virtudes, Niña poeta, niña de Algeciras.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Er Pepe y el Bluetooth

Pues nada, que salimos del Insti y nos fuimos a cenar. A un vasco, no recuerdo el nombre, pero sí el sabor de los pinchos, el Rioja, el txakolí, etc. Comes más de lo que deseas, pues los camareros te provocan, pero en fin… Luego nos fuimos al On, un pub que está bien, bueno… A mí, la verdad, es que me parece una peluquería de perros caniches, más bien. Lámparas de diseño, butacas sofisticadas, luces que no hacen daño, música que no transgrede, camareros correctos, en fin… Gente de todas las edades… El caso es que empezamos a hablar y resulta que el Eduardo tiene un montón de amistades hechas por el Internet. Y nos intenta convencer de que es el método por excelencia para relacionarse. A mí no me convence, qué quieren que les diga. Prefiero el método tradicional: si alguien me interesa, le entro, pero allá cada cual. Sin embargo, el bombazo me lo ofreció el Pepe. Resulta que saca el móvil y me habla del Bluetooth. Claro, claro que sé lo que es el Bluetooth, soy profesor de Sistemas Electrónicos. Es un protocolo como otro cualquiera, sólo que éste está de moda. Y le pregunto que qué carajo hace con el Bluetooth. Y me dice que ahora en los pubs puretas la peña saca el móvil, conecta el Bluetooth y se mandan fotos y mensajes. Y que una piba recibe del de gafas de la esquina de la barra, y que pasa de él. Y que no sé qué. Así que flipo porque observo y la gente realmente está pillada con el Bluetooth. Pues vale.
Así que nos vamos. Y las pibas se despiden. Y el Pepe y el Eduardo se alejan. Y yo me quedo observando a mi amiga Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, que se encuentra a una antigua amiga; que le dice que está más guapa y que está más de todo, ¡un lince la amiga, oigan! Y yo espero porque sé que Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, se va a ir. Sé que me va a dar dos besos, y así acontece, y me sobrecojo. Y después alcanzo al Pepe y al Eduardo y nos vamos al Café Teatro. Y el Pepe enchufa el Bluetooth. Y nadie tiene Bluetooth. “Claro, este es otro ambiente”, me dice. Efectivamente, lo es, aquí ya no hay puretas, aquí las pibas van enseñando el sujetador. El Café Teatro no es como el On, que parece una peluquería de caniches. Aquí suenan Extremoduro y Leño. Y me voy a casa con la resaca del beso de Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras. Al despedirse de mí, todo me sonó a verso, a su verso, a su poesía de Aromas.

lunes, 23 de febrero de 2009

La vida intuitiva

El otro día, mi amiga Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, me comentaba una frase de John Lennon; sí el beatle al que un gilipollas le pegó dos tiros privándonos al resto de la humanidad de su talento para los restos. A su vez, a ella se la había susurrado su amiga Pili. La frase decía: “La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes”. Hablando de frases, un colega mío del barrio me soltó un día otra lapidaria: “Un tío que juega al mus de noche, no es tonto”, pero en fin, aun siendo igual de genial no viene al caso. Retomando la de Lennon podríamos decir que en el caso de multitud de personas, sobre todo las que nos dedicamos a vivir la vida, sentimos muy de cerca la frase del difunto Lennon. Hombre, otra cosa es que uno se quede en casa, y de casa al trabajo y del trabajo a casa. Entonces lo más seguro es que no ocurra nada y que al final se acabe tomando ibuprofeno en el mejor de los casos y Prozac en el peor. Pero si uno sale de casa más que entra, y un día se mete en un saraó o dos, otro día en otro, ve a tales y a cuales personas, se mete en ciertos círculos y, en definitiva, hace muchas cosas, al final, el Guionista o..., el que mueve los hilos, le va obsequiando con una colección de hechos no planeados, es decir, con la vida misma. Se puede llegar a sentir estrés pero, por lo menos, uno se siente vivo. Y te duelen las mandíbulas de reírte.
Un ejemplo es el del domingo pasado en el que Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, y servidor de ustedes, impartieron sendos talleres respectivos de Poesía y Novela en el Hotel Cristina de Algeciras. No hay sitio en este artículo para desarrollar todos los hechos acaecidos que nos llevaron a impartir los talleres. Pero les aseguro que no fueron premeditados ni planeados. Y les aseguro que los talleres no existirían si me hubiera echado todos los días la siesta y después me hubiese quedado el resto de la tarde en casa. Planeo ciertas cosas que luego salen o no. Pero las más importantes me las ofrece el Guionista, ni premeditadas ni planeadas. Lennon lo sabía, a pesar del gilipollas que lo asesinó, así se pudra en la cárcel. Y lo resumió en la genial y mencionada frase suya.
Si les apetece, tienen una cita todos los domingos en el Cristina. Bien con Virtudes, la Niña Poeta, la niña de Algeciras, y su Taller de Poesía, o bien conmigo y mi Taller de Novela. Sí, todos los domingos de 18 a 19 horas. Y gratis, oiga, ¿alguien da más?

viernes, 20 de febrero de 2009

Inspiración cordobesa, de Virtudes Reza

Una vez más,
un capítulo más, del guionista.
Me destruyo mientras muero,
y muero porque de tu ausencia estoy llena,
y quiero volver,
a tu vera,
a tu rivera,
y olerte en primavera,
Para guardarte en mí,
para descubrirte,
para intuirte,
y tenerte hasta la eternidad.

Una vez más,
tatuar tu silueta,
en mi piel,
en mis manos,
en mi alma,
y ser esclava
de tus aromas
de tus esencias.

Una vez más,
buscarte como inspiración cordobesa,
en el reflejo del puente romano,
en la calidez de un paseo nocturno,
y en la escarcha del abismo,
de una terraza desnuda,
que te llama sin sentido.

Sentir el vértigo incontrolado,
y el suelo moverse a mi paso,
y el cielo rendirse en mi pelo,
y sentir elevarme,
en el ascensor del Sojo ,
con baile salsero,
antesala del reservado para un vodka caramelizado,
y subir tus escaleras,
intentando tocar lo sublime,
y bajarlas también,
para volver a la realidad de lo terrenal.

Humildad y paciencia,
en la Cuesta del Bailio,
parada meditada en la Dolorosa,
y fotografía bajo ocho faroles.
Reencuentro de sentimientos,
amigos del cansancio,
de unos pies,
de unos cuerpos,
de unos rostros,
impregnados de tu misericordia,
de tus migajas entrelucidas,
que me das cuando suplico.
Pero no quiero entender,
sí,
una vez más,
no quiero entender,
el plan de la vida,
sólo vivir,
y vivirte,
que pasen rápidos los grises de mi reloj,
para que pasen lentos tus besos,
y tus caricias,
y que no me quede la melancolía
de los adoquines mojados,
por lágrimas sedientas de tus aguas,
y por suspiros que el viento de levante,
quiere mecer para llevarme,
a tus recuerdos,
mientras que mi poniente deslucido,
sólo trae a mis pupilas,
la ficción de mis sueños.